20 de abril de 2017

(.5) POINT FIVE - Spurs Basketball - (II)

Medio segundo para decidir


        
Ettore Messina. (Foto getty images)


           "Point five" es la forma que tiene Gregg Popovich para explicar a los Spurs la actitud que deben mostrar cuando tienen la posesión del balón. No lo han de retener más de 0.5 segundos; así que tienen un instante tras la recepción para decidir como utilizarlo, ya sea tirando, pasando o botando.

       En el siguiente vídeo, Ettore Messina (asistente de Popovich en los Spurs) explica un ejercicio para presentar este concepto tan básico. Complementa la dinámica del ejercicio con los aspectos, tanto técnicos como relativos al timing y al spacing, a los que prestar ateción a la hora de realizarlo.

27 de marzo de 2017

(.5) POINT FIVE - Spurs Basketball -

Medio segundo para decidir 

 

 

Ettore Messina y Gregg Popovich. Foto: marca.com

       La construcción del ataque es un amplio proceso que abarca desde el aprendizaje y la mejora de los elementos básicos de la técnica individual ofensiva de todos y cada uno de los jugadores que componen la plantilla, hasta la implementación e integración en el juego de los conceptos tácticos más complejos que el nivel del grupo permita poner en práctica. Cada detalle técnico o táctico que se añade al juego colectivo repercute directamente en la competitividad del equipo ya que se multiplican las posibilidades a que se enfrenta la defensa rival sometiéndola a una mayor incertidumbre.

     En el siguiente vídeo, Ettore Messina (entrenador ayudante de los San Antonio Spurs) explica el concepto "POINT FIVE", uno de los pilares fundamentales sobre el que se asienta el ataque de los Spursreferencia en cuestión de juego en equipo desde hace unas cuantas temporadas en la NBA. En terminología de Gregg Popovich y de los Spurs, POINT FIVE (.5) alude al medio segundo, como máximo, en que un jugador puede retener el balón antes de atacar botando, pasando o tirando. Messina presenta dos ejercicios para poder trabajarlo e integrarlo en el juego. El objetivo es conseguir que los jugadores sean capaces de tomar las decisiones correctas rápidamente; sin esperar a recibir el balón para interpretar la situación.

     Es difícil encontrar un significante tan gráfico y efectivo como POINT FIVE (.5), para explicar un concepto con un significado tan elemental, aunque no por eso poco importante, pues incluso la mejor propuesta ofensiva se derrumba si los jugadores están más tiempo de la cuenta sin atacar cuando tienen el balón en sus manos.


15 de noviembre de 2016

Baloncesto puro

Rodrigo San Miguel, el jugón del Azúa




Rodrigo San Miguel en el patio del CEIP Dr. Azúa

        
       Para disfrutar del baloncesto en estado puro hay que pasarse por el patio de algún colegio a la hora del recreo o al terminar las clases. Es imposible encontrar un lugar y un momento mejores para la práctica de ese estilo de juego en el que niños y niñas tienen libertad para empezar cuando quieren, retorcer el reglamento o decidir cuando ha llegado el momento de parar. No hay suelo de madera, aros flexibles ni balones de piel, pero el espectáculo está garantizado. Tampoco hay cheerleaders meneando pompones de colores o una mascota dando palmas y brincos. Solo un caos de mochilas, cuadernos y ropa que observa inmóvil y en silencio como al otro lado de la línea de fondo la chiquillería bulle de animación mientras disfruta del juego.

        Como el éxito en el patio se mide solo en gozo y alegría, todos quienes han jugado allí han sido estrellas alguna vez. El mayor triunfo es perder la noción del tiempo plegando horas hasta convertirlas en instantes, y el trofeo más grande, la memoria repleta de terabytes y terabytes de highlights que nunca se verán en la red.

        Para los entrenadores de equipos escolares es un reto enorme conseguir día tras día que niños y niñas mantengan las ganas de lanzar la mochila tras la línea de fondo nada más salir de clase; que descubran en el aprendizaje de los fundamentos nuevas formas de disfrutar del juego; que conviertan la competición en una fiesta en la que el progresola mejora destaquen por encima del resultado en el marcador; y que con el paso del tiempo, cuando sean adultos, perdure en su memoria el recuerdo de esos días en que las horas pasaban volando mientras jugaban como auténticas estrellas.

      Por eso, lo mejor que se puede transmitir a quienes empiezan es el ejemplo de aquellos que siguieron jugando al abandonar el patio sin perder el espíritu del niño que fueron.

    Rodrigo San Miguel es tan solo uno de esos chavales que jugaba en su colegio a todas horas. Fue afortunado por caer en el Doctor Azúa de Zaragoza, donde se consigu que jugar fuese más fácil que no hacerlo. Desde el principio supieron conducirle por el camino del aprendizaje de los fundamentos y de la ortodoxia sin permitirle olvidar que lo más importante era seguir disfrutando al jugar en el patio. Y ahora, después de muchas temporadas de una sólida carrera profesional construída sobre la base del sacrificio y la determinación, sus ojos siguen brillando cuando juega, reflejando la alegría que nació en el patio del Azúa jugando puro baloncesto
 
Rodrigo San Miguel en el III Campus Salinas de Jaca (julio 2016)

12 de septiembre de 2016

De la parada en un tiempo al Beatiful Game

Las metas de Popovich



Gregg Popovich en la entrega del trofeo Red Auerbach (Foto: Eric Gay)

"...La gente quiere victorias rápidas, satisfacción... y no entiende muy bien cuánto tiempo se necesita para construir..."
     Esta fue una de las reflexiones de Gregg Popovich, Head Coach de los San Antonio Spurs, al recibir el Trofeo Red Auerbach como Entrenador del año 2013-14 de la NBA, tras haber llevado a su equipo a conseguir (lo que hasta entonces era) el record de victorias de la franquicia en la liga regular con 62-20.

       Popovich ya había dicho sobre su método para construir un equipo, en algun momento de esa misma temporada: "...no hablamos sobre cuántos partidos vamos a ganar, sobre quedar primeros de división, sobre ganar un campeonato o sobre cosas así. No hay ninguna meta como esas. Nuestra meta es ser mejores entrenando cada día y tratando el juego con respeto. Si acabamos cada entrenamiento y cada partido aprendiendo algo que hayamos hecho bien, o de pena, podemos seguir desde allí...".

       Lo cierto es que los Spurs ganaron una ronda de playoff tras otra, hasta finalmente conseguir el anillo. Lo hicieron desplegando un maravilloso juego que ha pasado a la posteridad como The Beatiful Game, denominado así por su gran belleza basada en un mayor peso del trabajo colectivo frente al talento individual.

     Durante el verano que siguió a ese campeonato, Popovich volvió a explicar, esta vez en un clínic (al que corresponde el siguiente vídeo) la filosofía en que basa la determinación de objetivos para su equipo. Confirmó lo que había ido diciendo durante la temporada y ofreció algunas claves más sobre la influencia de su método en la cultura de los Spurs.



      

       La naturaleza del deporte no admite equívocos. La competición es uno sus principios fundamentales. En el caso del baloncesto, dos equipos se enfrentan en el marco de un estricto reglamento y solo uno de ellos sale vencedor; varios equipos participan en un campeonato y, tenga la estructura que tenga, solo uno finaliza como campeón. Obviarlo a la hora de fijar los objetivos de un entrenamiento, un partido o una temporada supone pervertir la naturaleza del deporte y engañar a quienes lo practican, porque la competición está en la esencia del juego.

      Ahora bien, plantear los fines de un equipo ya sea profesional, amateur, junior o escolar en terminos de victorias-derrotas o de posición en la tabla es garantía, casi siempre, de fracaso. Por eso quienes entienden lo que significa la competición persiguen las victorias por el camino de la mejora constante; dando los pequeños pasos que suponen el aprendizaje diario, el trabajo continuo de los fundamentos y la transformación de cada detalle en hábito para convertir la búsqueda del éxito en rutina.
 

Pau Gasol (Foto: marca.com)
      En la temporada 16-17 se incorpora un nuevo interior a la plantilla de San Antonio. Es difícil encontrar jugadores con el portentoso juego de pies de Pau Gasol. Sus 2,16 no le suponen ningún obstáculo para atacar en cualquier posición del campo, tanto de cara como de espaldas, ni para desempeñar cualquier rol que demande su equipo. A lo largo de su carrera le hemos podido ver desde botar el balón tras un rebote defensivo para dirigir un contraataque por la calle central y acabar definiendo con un sutil pase sin mirar, hasta sellar la posición de su defensor en el poste bajo para ganar la línea de fondo con un reverso y acabar machacando el aro con furia, pasando por encestar tiros desde 5, 6 ó 7 metros, lanzados en perfecto equilibrio y tras una recepción en movimiento. No se conocen (en términos de victorias-derrotas o campeonatos) las metas que alcanzará Gasol en su nueva franquicia, pero sí se sabe que a pesar de su portentoso juego de pies, el primer paso que dará en San Antonio será de la mano de Popovich y ni más ni menos que haciendo un ejercicio de paradas en un tiempo y pivotes.